sábado, 14 de julio de 2018

Cerrado por vacaciones



El cierre de la tercera planta satura los servicios del Hospital do Salnés



Hace un año, por estas fechas, con motivo del cierre de camas del hospital HULA de Lugo, publiqué un artículo en este blog en el que intentaba aportar ideas para poner remedio a la precaria situación que se veía venir.

En él explicaba, como alternativa al cierre, la pertinencia de llevarse cada enfermo su propia cama para el centro hospitalario, aún con las complicaciones que ello conllevaría; más que nada por las diferencias de estilos, tamaños, dificultad del traslado y otras menudencias que no vienen a cuento.





Pues bien, en el actual caso del Hospital do Salnés, mi disparatada sugerencia no tiene valor alguno; no te puedes llevar tu cama porque no tienes sitio literalmente en donde ponerla.

La dirección, con un par, ha dispuesto el cierre de toda una planta; como los de Bilbao.

Bueno, a lo mejor te la dejan poner en el hall, que allí no estorba mucho y no está previsto que lo cierren en breve, que yo sepa.

Al catedrático de turno no le llegaba con el cierre de unas pocas camas, no; a lo grande, la planta entera, y si alguien se pone chulo, cerramos todo el garito y reclamaciones a Consumo.




Me imagino que a los pacientes de la planta, que no serían pocos, no los habrán desalojado a gorrazos, cual okupas, o lanzado por las ventanas del hospital; probablemente los situarían en otras plantas para humanizar más la relación entre enfermos de diferentes especialidades, como valor añadido a los motivos del cierre.
 
De este modo podrían compartir habitación y, dada la precariedad, quién sabe si cama también, un paciente de siquiatría al que le llueve un poco más que a los demás, con un recién operado de fimosis, y tan tranquilos los dos contándose sus cosas.

Bueno, como estamos en época estival, supongo que los pacientes excedentes y los que tendrían que ingresar y no van a poder hacerlo, buscarán acomodo en la vilagarciana Playa de Compostela a la espera de que cuando tengan a bien reabrir el centro, ponerse en primer lugar de la puerta, como en las rebajas, para conseguir la anhelada cama.




domingo, 8 de julio de 2018

Pasos cebra-trampa.


Decenas de pasos cebra trampa ya registraron más de cincuenta atropellos a viandantes




A la vista de diferentes noticias que vamos leyendo, da la impresión de que nos encontramos ante un contubernio institucional que los próceres de turno ponen en práctica para diezmar la población por el método "del despiste".

Existen acciones subliminalmente perversas, puestas en valor por la administración central,  como puede ser la pírrica subida de las pensiones en la cantidad de 3 o 4 euros al mes, lo que garantiza que mucha gente, por falta de medios y cuidados, se vaya a tocar el arpa antes de lo que debiera.





Otra puede ser el cierre de camas de los hospitales que pueden engordar más, si todavía cabe, las listas de espera y así, aumentar las posibilidades de que quien iba a ocupar la cama, ocupe, en bastante menos espacio, una urna crematoria costeada además por sus deudos o por la compañía de decesos de turno.





Pero esto no es nada comparable al último ingenio puesto en práctica, queremos creer que de forma experimental, en Lugo:  estamos hablando de los "pasos cebra trampa".

La noticia nos habla de que los hay "por decenas". ¡ Dios mío !

Desconozco el mecanismo que utilizan para hacer caer en la trampa, valga la redundancia, a los peatones. 





¿Se pondrán en verde al mismo tiempo los semáforos de coches y peatones?

¿Habrá una señal de velocidad permitida de 120 kmts/h. antes de cada paso?





Tal vez los recubran de una sustancia que fije los peatones a la calzada hasta que llegue el primer vehículo que los zapatee.

No sé..., es todo muy extraño; lo que está fuera de toda duda es su eficacia ya que, según reza nuestro titular de hoy, ya han contabilizado 50 perjudicados y la cosa promete, dado que los pasos se mantienen tal cual, señal de que el programa funciona a satisfacción de sus creadores.

No obstante, creo que sería legal y de rigor, al igual que hacen con los radares, que publicaran unos planos para conocer su ubicación e intentar evitarlos, rodeándolos, saltándolos con pértiga o yo qué sé.



miércoles, 13 de junio de 2018

Un lucense en Shangai

Reconocimiento facial para ahorrar papel higiénico en los baños chinos




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Con el progreso y la globalización, esto de viajar a países más o menos lejanos se ha convertido en algo habitual para muchos lucenses.

De ahí que tengamos que estar al loro de lo que se cuece en los diversos países a los que, por uno u otro motivo, nos tengamos que desplazar.

La noticia de hoy es, al menos, para tener en cuenta.

Si vas a Shangai y te da un apretón, más te vale que estés en antecedentes y preparado para lo que se te viene encima.





De entrada, mientras aprietas el ojete porque te vas por las patas abajo, vas a tener que poner la jeta frente a una especie de fotomatón y esperar a que este te "lea la cara".

No es que lleves nada escrito en la frente para que te lean, es el protocolo que requieren las autoridades chinesas sobre el tema este de la caca, para que puedas traspasar la puerta del retrete y aliviarte a gusto.





El aparato en cuestión, analiza los rasgos biométricos de tu rostro y, según tenga a bien interpretar a través de algoritmos y otras memeces análogas, te provee de los centímetros necesarios de papel higiénico para que te limpies el culete después de la apurada defecación.

A mí, sinceramente, este sistema me ofrece muchas dudas, porque, vamos a ver, si esto ocurre en Shangai que es un lugar en el que suele haber muchos chinos y los chinos, ya se sabe, tienen cara de estreñidos y poco cuerpo, el aparato estará programado para facilitarte algo así como 10 centímetros lineales de papel. Con eso, vas que te matas.





Ahora viene el problema; tú, que eres de Lugo y estás allí de paso, vas y te entra el apretón porque la noche anterior, para contárselo a la vuelta a tus amigos, te has cenado cuatro guarradas de insectos y pescados crudos con salsas imposibles; además, como no has pegado ojo con los retortijones, vas con la cara "achinada", el autoservicio te identifica como uno de los suyos y te da 10 centímetros de papel que para lo único que alcanza es para sonarte los mocos.





Nunca hubiera pensado que esto de las tecnologías llegaría a tener protagonismo en cuestiones tan íntimas y personales como el hacer de vientre, ni que llegase a añorar sistemas tan autóctonos y generosos como hacerlo de campo y auxiliarse de cuanta berza fuese necesaria sin necesidad de hacerte un selfie para ello.

Al final, me voy a quedar con las ganas de saber cómo puede diferenciar el aparato una diarrea de un señor de Lugo, con el rostro cuadrado y cetrino, de la de uno de Pekín, a la hora de dispensarle los centímetros adecuados de papel para su limpieza.

¿No sería más correcto hacer un reconocimiento anal en vez de facial?

sábado, 9 de junio de 2018

curas 2.0

  • Homilías por WhatsApp en A Fonsagrada todos los miércoles


  • Quiero ver los emojis que dedica el señor cura párroco a sus fieles.
  • ¿Les pasará memes también?



  Esto de la iglesia ha cambiado más en lo que va de siglo que en los veinte anteriores..
  • ¿Dónde van aquellas misas preconciliares en latín que oficiaba el sacerdote de espaldas a los fieles y que los que peinamos canas recordamos con mayor o menor nostalgia?

  • El paso siguiente fue darse la vuelta el de la casulla, piar en castellano, y mirar para el respetable, al tiempo que acompañaba la celebración con música de guitarras y corales en un guiño de modernidad para evitar la pérdida de clientes y captación de nuevos.


  • Pese a todos los esfuerzos, ahora los seminarios están más vacíos que la sala de trofeos del Celta y lo que nos viene de moda para la próxima temporada ante esta falta de personal es, sin duda, la misa por plasma; que si se tratase de la de una, bien podrían darla en el bar de la esquina para, de paso, irle metiendo unas cañas con tapa; que eso, quieras o no, ayuda mucho a tener fe.

  • Así, el cura catódico, desde el salón de su casa -convenientemente decorado al uso- puede oficiar para cuarenta o trescientas parroquias, según se tercie.


  • También, entre las partes de la misa, puede contratar spots publicitarios que incrementarían notoriamente los ingresos.

  • El problema surge a la hora de pedir la limosna durante la celebración.

  • Para los menos adictos a los actos religiosos, el asunto de la limosna es ese saco que te pasan por delante para que te rasques el bolsillo y colabores con la causa. ¿Cómo vamos a hacer con las misas virtuales para la recaudación? 
  • Seguro que el cura 2.0 de A Fonsagrada ya tiene contratado un TPV virtual y pago por móvil para que no se le escaqueen sus acólitos y depositen el óbolo sin remisión.

  • De hecho, ya hace tiempo que se han inventado los lampadarios virtuales mediante los cuales cualquiera, desde su ordenador, puede ir encendiendo velas hasta quemar la basílica de San Pedro; eso sí, previo pago, claro.




  • Tampoco las campanas son ya lo que eran. Antaño, según la cadencia y tono de los toques podía conocerse si el extinto por quien doblaban era macho, hembra o niño, o si el toque era a rebato o a otra cosa. Era, un poco, el whatsapp funerario del momento. Ahora, mediante un dispositivo electrónico, aquello se pone a tocar sin mayores miramientos, eso sí, si no se corta la luz.

  •  ¿A dónde irán los campaneros que tañían con entusiasmo las campanas de sus respectivas parroquias a tirones de cadena, con o sin luz?

  • Otro oficio que se habrán cargado es el de monaguillo. ¿Pondrán un asistente virtual?. ¿Cómo harán ahora los pobres niños para sisar algo de los cepillos y andarle en la mistela al cura a sus espaldas en sus primeros escarceos con el alcohol?. Bueno, siempre les quedará hacerse hackers y meter una sisa bien gorda de golpe y porrazo.

  • Y qué decir del juego de muñeca que exigía el movimiento de las campanillas en la consagración. No lo superaba ni Rafa Nadal. Había niños auténticos virtuosos del toque, tanto así que por sus excesos de agitación merecían una severa mirada de reojo del sacerdote para recordarles que no estaban tocando los "doce cascabeles".


  • En definitiva, que si se levanta San Pedro, le da un parraque, no sin antes haber avisado a Jesús para que empiece a gorrazos -al igual que había hecho con los mercaderes en el templo- con toda esta marea virtual que nos inunda sin remedio y que va sepultando las pocas tradiciones que ya nos quedan.