viernes, 2 de junio de 2023

Mejillones de río.

 

Los buzos se meten en el río Miño para contar los mejillones y estudiar si Lugo tendrá playa fluvial





Hace ya bastantes años me sorprendió una noticia acerca de los mejillones fluviales. En principio, creí que se trataba de una inocentada aunque, por no ser la fecha adecuada, acepté la información como veraz.



Sinceramente no sé qué puede pintar un mejillón en un río, ya que la mayoría de esta raza se encuentra sumergida en el mar, más concretamente en la Ría da Arousa, en la que se crían y descargan más toneladas de estes bichos que de hachis y cocaína, qué ya es decir. El animal, en cuestión, es conocido por el nombre de mytilus galloprovincialis. No es que yo tenga estudios de biología, pero tengo el vicio de leer todo lo que me pasa por delante de los ojos, y ese es el nombre que traen las cajas de conserva en letra pequeña en un lateral.




Volviendo al tema del bivalvo en su versión fluvial, una vez sobrepuesto del shock y asumiendo que en el Padre Miño pueda haber, o haya, una especie de este molusco, vamos a entrar en materia.

En cuanto a su anatomía, el mejillón fluvial, por lo que Dios o la Naturaleza le otorgaron de presencia física, es un auténtico tirillas; tiene menos carne que el tobillo de un gorrión, y de sabor no opino porque no se me dio nunca por hincarle el diente a un individuo de este género, máxime atendiendo a criterios científicos que apuntan a que no es comestible.


Salvado el tema gastronómico en detrimento del mejillón fluvial, vamos al ecológico:  Señores ecologistas, biólogos y demás fauna con estudios sobre la materia o competencias políticas al respecto; ¿a Vdes. les parece normal que para preservar una hipotética, supuesta, o incluso contrastada, colonia de cien o doscientos mejillones discapacitados, o con otras capacidades, haya que privar del disfrute de una playa fluvial a casi 100.000 lucenses?

¡Oigan, qué toca a mejillón por cada mil cristianos que quedan sin poder remojar sus partes nobles -y las demás- al frescor del río!

He leído que todo este pifostio viene justificado porque el mejillón colorao se papa al cangrejo americano, o algo así, que es muy malo por ser alóctono -si fuese de aquí no habría problema- y arrasa con todo lo que encuentra a su paso.

Bueno. me llena de orgullo y satisfacción haber colaborado activamente a la extinción del cangrejo americano de nuestros ríos, concretamente el Neira, afluente del Miño, pescándolos y pegándome tremendas zampadas de los que tenían a bien caer en mis reteles, que, aunque hay que reconocer que no son cigalas, con una buena salsa de tomate dan el pego para chuchar un buen rato.



Tal vez la solución, en vez de tanto buceo, tanta observación, tanto protocolo y tanta gaita, consista en dejar que la palmen esos pocos margaritifera margaritifera -o sea margaritifera al cuadrado, que así les llaman los científicos- y promocionen la pesca del cangrejo de río, mientras la población aproveche para aliviar los calores de los cuatro días de verano que tiene Lugo, en las aguas que lo bañan a su paso.

Por si se les olvida y en aras a la aplicación del sentido común, ponderación y coherencia, habrá de tenerse en cuenta en el estudio y recuento anunciado, que el río Miño tiene 340 km de longitud, o sea, exactamente la distancia que separa a Lugo de Valladolid; con lo cual, bien se pueden okupar 200 metros de ribera, que no del lecho, sin que se produzca una catástrofe de consideraciones siderales en el ecosistema; como mucho, los cuatro mejillones que estén por allí bailando, se estresarán un poquito al ver tantos pies en remojo y aquí paz y después gloria.




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martes, 9 de mayo de 2023

Acoso telefónico.

 

La Audiencia avala que 14 llamadas en un mes de la misma empresa eléctrica a un vigués no es acoso

En esta sociedad que todo lo normaliza, hemos llegado a un punto en que cualquier cosa nos parece razonable, incluso justificable; vaya todo a mayor gloria del pseudo progresismo que nos ha invadido y que tacha de fachas, retrógrados o leprosos a todos aquellos que nos rebelamos, o -mejor dicho- nos intentamos rebelar, contra esta marea de anormalidades que nos está inundando continuamente.




Raro es el día en que nadie llame a tu puerta, a tu teléfono, o te aborde por la calle o en un centro comercial, para ofrecerte un cambio de compañía -en este caso, valga el chiste fácil, si no te llevas muy bien con tu pareja, a lo mejor venía Dios a verte- una adhesión o donativo a una ONG, un cupón para el sorteo de no-sé-qué, o una chapa sobre las ventajas que te supondría apuntarte a los Testigos de Jehová como pírrica solución a tus indigencias espirituales.

He de reconocer que, por mi propio carácter y muy probablemente por deformación profesional, tengo por costumbre comprar solamente aquello que necesito o que me apetece y que me ofrecen de forma reactiva; la proactiva no me interesa, entre otras cosas porque la proactividad tiene indefectiblemente mucho más interés para el que vende que para el que compra.

Hecha la salvedad, dentro de mi corto entendimiento para evitar este tipo de intromisiones indeseadas, intento poner algunos obstáculos a este modus operandi comercial, de tal forma que ya casi ha pasado a constituir un deporte para mí, divirtiéndome con la consecución de mis objetivos, cuestión que no termino de alcanzar totalmente, aunque vaya anotando importantes avances que me incentivan para continuar en mi batalla personal.

En principio, hace años que arranqué el timbre de mi casa, con lo cual, ha dejado de molestarme un montón de impertinentes. Esto vino razonado a través de una mera e imaginaria auto estadística -que probablemente esté generalizada- que me desveló que en 30 años nadie había venido a regalarme unos centollos, un cabrito, invitarme a una fiesta o felicitarme por mi cumpleaños; al contrario, solamente venía gente que me requería por su propia conveniencia, a pedir u ofrecer algo que no me interesaba en absoluto.




Al cabo de los años, sigo sin recibir nada, pero, eso sí, muy tranquilo, sin que nadie me incordie a cualquier momento y con el timbre por adorno.

Sobre el asunto de abordajes en la calle y en centros comerciales, me cabe la satisfacción de que los visito únicamente para lo imprescindible, con lo cual, aunque confieso que me molestan, los solvento con un educado NO GRACIAS, antes de que comiencen su exposición, fuere de lo que fuere.

Llegado este punto y antes de continuar, quiero dejar muy claro que tengo mis mayores respetos por las personas que realizan estos trabajos, de forma equivalente al odio cerval sobre las compañías que los propician y a las que quiero dedicar mis peores deseos con este artículo, deseos de los que hago subsidiarios a quienes los permiten.

Continuando con las trabas que he intentado poner a esta invasión, hace años me inscribí en la Lista Robinson que, de alguna manera, impide las llamadas comerciales a tu teléfono. Tengo que reconocer que, para la línea fija, tiene cierta efectividad, en todo caso, continúo recibiendo llamadas a través de móvil, propiciadas por autorizaciones que, sin darte cuenta, vas dejando en cualquier actuación de los cientos de ellas que haces diariamente a través de redes sociales y en tus lugares de compra y consumo; lo que se ha dado en llamar el Long Tail en internet.




También en las llamadas de móvil voy consiguiendo avances, bloqueando cuantas llamadas recibo de desconocidos que, por supuesto no contesto. Otra cuestión que tengo muy presente es apagar el móvil a mi conveniencia y diariamente toda la noche y hora de la siesta, cuestión que mis familiares y amigos conocen y respetan; al fin y al cabo, si alguien se muere, va a dar igual que vaya al tanatorio dos horas antes o dos horas después.

De este modo, y de forma muy rudimentaria pero efectiva, voy sobreviviendo al acoso telefónico y comercial con cierto éxito y sin visibles efectos psicológicos, que yo sepa.

Y como siempre, remitiéndome al titular de prensa de hoy, no ha sido así en el caso del pobre vigués quien, sintiéndose acosado por una de estas indecentes compañías que le llamaba día sí y día no, recurrió a la Justicia Ordinaria que, en ocasiones se me antoja ordinaria con minúsculas.

La jueza que dictó la primera sentencia consideró que era normal que le estuvieran llamando continuamente y, lo que es peor, la Audiencia Provincial de Pontevedra confirmó la sentencia.




No le voy a dar pistas al vigués, entre otras cosas porque dudo mucho que le pueda llegar este escrito, pero yo, en su caso, llamaría día sí y día no a los respectivos teléfonos particulares de las Señorías responsables de sus sentencias, para ofrecerles Salfumán para retretes -con un descuento del 20% y unas bolas chinas de regalo- hasta que me denunciaran, con la esperanza de que sus propias sentencias sobre el acoso al denunciante olívico, hubieran creado jurisprudencia y me posibilitaran, por el resto de mis días, estar ofreciéndoles Salfumán para retretes con descuento y regalo, a la hora de comer, de la siesta, de la cena, y -por qué no- a las cuatro de la madrugada, pese a que me contestasen catorce veces -como él hizo- que no les interesaba la oferta.




Ojo por ojo, diente por diente; que en ocasiones es como mejor se entienden las cosas.

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domingo, 19 de marzo de 2023

Día del Padre

 

Polémica en redes por una profesora de Jerez que elimina el Día del Padre para cambiarlo por «Día de la Persona Especial»





Buenos días. Comienzo de forma cortés y educada porque temo que no pueda mantener la compostura en forma debida en este artículo que desearía no escribir.

En principio, para entrar en materia, he de comentar que ya hace algún tiempo andan zumbando algunos moscardones en torno a la señalada fecha del 19 de marzo, más que nada por tocar los huevos, que es de lo que vive mucha de esta gentuza.

Recordemos que en esta fecha se celebra, desde hace un montón de años, la festividad de San José y el Día del Padre y que, en ambos casos, me siento concernido en primera persona por mi triple condición de José, padre y también hijo, esta última mientras vivió mi padre, que en paz descanse.

Sobre el día de mi onomástica, nada que objetar. De todos es conocido el protagonismo del carpintero José, padre putativo de Jesús y esposo de la Virgen. Con semejante currículum, imposible no dedicarle un festivo en reconocimiento a sus méritos respecto a otros santos de medio pelo como Honorio o Demetrio, por ejemplo, que no optan a festividades, entre otras cosas, porque nadie sabe cuando se celebran.





Digamos pues, que San José es el Balón de Oro del santoral cristiano, al igual que Messi lo es del mundo del fútbol y con tal motivo es digno merecedor de reconocimiento y universal advocación. En el otro lado de la balanza -o sea, los ateos- también disfruta de una gran devoción, pues les posibilita a estos hacer un puente laboral y lectivo, aunque no me consta que acudan a servicios religiosos para agradecer su intercesión a su tradicional y solaz escapada primaveral, antesala de la Semana Santa también denostada por algunos de ellos desde el punto de vista religioso.

Tampoco se me escapa y quiero comentar que, debido a arteras maniobras, le anduvieron moviendo el festivo del santo a laborable y viceversa, si bien la coincidencia con El Día del Padre y la publicidad de El Corte Inglés, parece que han aconsejado mantener la festividad.






También emerge con fuerza, un par de días antes, el Día de San Patricio, santo irlandés relacionado actualmente con el consumo exagerado de cerveza. Desconozco si entre sus virtudes se encuentra su querencia por el fermentado del  lúpulo. Cierto es que sus devotos no parecen ser excluyentes y tienen capacidad y ánimo suficientes para celebrar ambas santidades con especial énfasis, por juntas que se encuentren entre ellas. En todo caso, cuando me temía que podría eclipsar, aunque fuera parcialmente, a nuestro castizo San José, especialmente por la proyección mediática que los cerveceros se ocuparon de otorgarle, la sangre no ha llegado al río y cada uno está en el sitio y ponderación que le corresponde.






Pues bien, cuando todavía estábamos guerreando con San José, p'arriba y p'abajo, ahora va y se nos viene la enésima güevonada, esta vez relacionada  con el Día del Padre.

Resulta que una tipa de Jerez, que ejerce de docente en un centro de aquella  bella ciudad gaditana, se nos viene arriba en plan "progre" y envía un whatsapp a los padres de sus alumnos comunicándoles, más o menos, que ha decidido de forma unilateral cargarse el Día del Padre. Dicho en román paladino: el que tenga padre, que se joda.

Vamos a ver, catedrática, me parece muy bien, incluso lamentable según el caso, que haya gente que no pueda o no quiera participar de esta celebración, lo cual digo con todo el respeto (por si alguien no se quiere dar cuenta, lo mío es progresismo y no lo suyo), lo que no me parece bien es que se pretenda cambiar el sentimiento de millones de padres e hijos -este sentimiento es recíproco- porque a tí te salga del chichi. Si quieres, sabes y puedes, tienes diversas opciones para que algunos niños no se sientan excluidos, si bien para ello se requiere esfuerzo, talento y conocimiento.





A estas actitudes inefables, afines a la dictadura pseudoprogresista que algunos, algunas y, sobre todo, algunes, pretenden ir filtrando en nuestra sociedad, les dedico un artístico corte de mangas, al tiempo que les puedo asegurar que seguiré celebrando el Día del Padre, de la Madre, la Semana Santa, las Navidades y todo aquello que muy grata y emocionalmente, me ha rodeado desde que tengo uso de razón y continuaré con ellas hasta que la pierda; hagan lo que hagan, digan lo que digan y pese a quien pese, aunque algunos -a mi criterio- descerebrados, intenten eliminarlos.





Buenas tardes y feliz Día del Padre.


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miércoles, 15 de febrero de 2023

Alguien dimite.

 

Dimite el consejero del Banco de España apoyado por el PP a las seis horas de su nombramiento.





En principio, todavía imbuido por el estupor que me produce la noticia, estoy celebrando el hecho de que alguien haya dimitido en este país, según reza el titular. Si bien, como buen gallego y poniéndome un puntito suspicaz, desconfío sobre si ha dimitido o lo han dimitido.
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Sea como fuere, el hecho es impresentable. 

En un mundo completamente fiscalizado por el "Gran Hermano", años ha, vislumbrado por George Orwell, también corroborado por Alvin Toffler, y que nos ha impuesto el long tail y los algoritmos es, repito, impresentable que se pudiera haber llegado a realizar ese nombramiento.




Cierto es que no ha mucho, se ha producido un caso similar con el nombramiento de un ministro de cultura, si bien en aquella ocasión  duró unos días en el cargo. Su efímero mandato, un poco más duradero que el que hoy comento, tal vez haya sido condicionado porque su cargo era de más enjundia que este. Pero, proporcionalmente, el ridículo y la incompetencia de los mentores, son de similar jaez.





Para los poco familiarizados con términos como long tail y algoritmos, aclaro lo que significan.





Hoy en día, estamos llegando a un punto en que, cuando me entran ganas de ir al baño, me aparece un anuncio de papel higiénico en el móvil o en el ordenador, según lo que esté utilizando. Esto, por no ser casual, es una barbaridad de intromisión en la vida privada de las personas. A través de la información que tienen de mí, y de ti, y del vecino del quinto, esta gente sabe a donde vas, de donde vienes, qué estás haciendo y, lo que es todavía peor, lo que vas a hacer mañana por la mañana; eso es la derivada del long tail y los algoritmos, o sea, los monstruos de internet que van recogiendo información sobre nosotros por todos los sitios en que, consciente e inconscientemente, la vamos dejando. La cosa pinta, realmente, muy mal y peor que pintará con la Inteligencia Artificial que avanza a pasos gigantescos a cada momento. Como será la cosa que, dada la gravedad del asunto, ya se le está intentando poner límites a través de la AESIA (Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial), con recién nombrada sede en Coruña.





Pues bien, conociendo todo lo conocido -y lo desconocido- sobre el perfil del recién nombrado, todo un consejero del Banco de España, van los iluminados de nuestros políticos y unos (de un bando) lo proponen para el cargo, y otros (del otro bando), lo nombran.

Hecho objetivo:  a las seis horas dimite.

Por lo visto, según el medio informativo, dimite por ser afín o simpatizante manifiesto con el independentismo catalán. Tengo que conocer pormenores del caso, pues, si esa es la causa, antes de dimitir hay un paso previo que es aceptar; entonces, si dimite por tal motivo a las seis horas de haber sido nombrado, ¿por qué ha aceptado el cargo seis horas antes?





¿O es que no le han preguntado y lo han nombrado sin más?. No sé qué será peor, una cosa u otra; o tal vez, las derivadas que no se conocen y que, probablemente, serán mucho peores todavía.

Esto viene a ser como si a mí me "nombran" delantero centro del Barcelona y seis horas después de haber aceptado, dimito porque estoy gordo, viejo y cojo. Ya estaba igual seis horas antes, ¿no? 




En fin, confiemos en que el próximo candidato en que se fijen para ocupar silla en Alcalá 48, esquina Cibeles, no sea Torrente, aunque para algunas labores de supervisión que llevó a cabo el Banco de España, tal vez podría dar el perfil y, lo que es mejor, no creo que dimitiese tan pronto como su antecesor y probablemente pondría  intención en el desempeño del cargo, ...hasta que lo cesaran, claro.

Y, desde luego, independentista Torrente no es.




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sábado, 11 de febrero de 2023

El globo chino

 

Pekín reconoce que el segundo globo espía sobre América Latina también es chino.




Antes de que la cosa vaya a mayores, que ya está yendo, voy a desvariar un poco sobre él.





¿Qué es eso de que se trata de un globo para estudiar el tiempo?. Pero vamos a ver, Lin Chú, o como te llames; si el globo pone "made in China", pues blanco y en botella. No hay nada más que discutir ni forma de escurrir el bulto. Otra cosa es que pretendas engañar como a chinos -tremenda paradoja- a los americanos, quienes para algunas cosas no son una raza muy espabilada, pero hasta ahí les da la cabeza.






Me temo que la disculpa argüida por Pekín de que el artefacto es de tipo meteorológico no va a colar, máxime cuando estaba sobrevolando una importante base militar de los yankis. Tampoco ayuda mucho que a los pocos días hayan trincado a otro similar sobrevolando sudamérica.

Siendo francos, ¿qué coño les importa a los chinos si en Montana llueve o hace sol?, esa disculpa no vale.

Pues ya tenemos el lío armado. Siempre hay alguien en todos los sitios que, cuando está todo más o menos tranquilo, viene a joder la marrana. 

Ahora, los amarillos se justificarán presentando a la opinión pública mundial a cuatro mindundis montándoles un juicio de aquella manera, haciéndoles pasar por los ingenieros que habrían descuidado las trayectorias de sus globos y ajusticiándolos a modo de entonación de "sua culpa" sobre el incidente.




Al final, como todos los chinos son iguales, nadie sabrá si los reos son los propios ingenieros militares o cuatro obreros de la construcción que pasaban por allí y, dicho sea de paso, si a un millón cuatrocientos y pico mil de chinos que hay censados -sin censar no se sabe- le sacan cuatro, no se nota.

Puestos a hacerse los locos, también podrían alegar que se le soltó al bazar chino de Montana, que es en donde fue avistado por vez primera el globo de marras y, en consecuencia, detener al propietario por andar soltando globos por ahí adelante sin ton ni son, como si fuera cosa de él y tuviese globos-espía a la venta por cuatlo dólales junto a toda cuanta cacharrería te puedes encontrar en sus estanterías.





Pero bueno, a la vista del importante follón diplomático producido, y circunscribiéndonos a nivel doméstico, tengan cuidado los organizadores del "Globo de Betanzos" que, como es notorio, cada año tira para donde le da la real gana y no vaya a ser que en una de estas se les aparezca en Washington y después tenga que salir volando, nunca mejor dicho, Pedro Sánchez en el Falcon a explicarle a Biden donde están España y Betanzos y para qué sirve su globo, antes de que nos espeten un misil pensando que los estamos espiando.




Le iba a costar hacérselo entender, sin duda.

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