miércoles, 31 de enero de 2018

Autobuses de Lugo pierden viajeros




El PP asegura que el bus urbano ha perdido en Lugo 77.000 usuarios en dos años

Los lucenses no somos mucho de perder nuestras pertenencias.

De hecho tenemos un montón de cosas desde hace más de dos mil años que ni siquiera hemos encontrado todavía. O sea que, perderlas, ni te cuento.





Más bien se nos reconoce por ser gente bastante centrada, metódica y cuidadosa.

Por eso me extraña tanto la noticia.

¿Cómo es posible que se hayan perdido en nuestros autobuses 77.000 usuarios?

¿Qué es esto, el Triángulo de las Bermudas?, ¿un agujero negro? 




Además, con los recorridos que hacen, ¿por dónde los pierden?. 

¿Tendrán agujeros los autobuses en el suelo y se irán cayendo durante los trayectos; o se tirarán por las ventanillas, "motu proprio", entre parada y parada?.

Y, lo más curioso, ¿dónde están; no hay nadie que los reclame?

Yo creo que 77.000 viajeros no se pierden ni en Tokio, que multiplica por más de 200 la población lucense, con todo ser más fácil perderse allí, porque todos son japoneses y tienen los ojos de aquella manera que no hay forma de distinguirlos y si los recuentas, pasas al mismo dos o tres veces y ni te enteras.




Tu ves un autobús de japoneses y no sabes si faltan cinco o diez, entre otras cosas porque van trescientos a caballo unos de otros y aplastados contra las ventanillas; en cambio en uno de Lugo, sabes si falta el del bigote, el cojo, la señora mayor o el chaval que va con sus rastas. Es otra cosa. Se controla mejor.

A la hora de poner remedio a esto, solamente se me ocurre que aten a los viajeros unos a otros, como los chorizos; así les será más complicado perderse por separado. O se pierden todos juntos, o no hay forma.

De todos modos, si se han perdido 77.000 personas, del censo capitalino solamente quedarán unos 20.000 habitantes, mal contados; por ello no va a ser necesario adoptar medidas ya que en el primer semestre del año ya se perderán los que quedan y sobrevivirán como únicos habitantes de la ciudad, los conductores de los buses que los han perdido.




Si no se pierden ellos también, claro.

jueves, 25 de enero de 2018

¡Vaya lío!



El Jardín Botánico mostrará fotos de una vecina de O Burgo en un poblado gitano


¿Qué tendrá que ver el culo con las témporas?

Dicho de otro modo, ¿qué extraña relación une a un jardín botánico con un poblado gitano y con una vecina de O Burgo?





Además, ¿desde cuándo son aficionados los gitanos a la fotografía?

Que yo recuerde no me he encontrado a ninguno en exposiciones fotográficas.





Del confuso titular podría desprenderse que en el poblado gitano expondrán fotos de una vecina de O Burgo.

No sé qué interés pueda tener la fotografía de la susodicha para la población "calé".

Las únicas fotos que triunfan por estas latitudes entre esta etnia, que yo sepa, son las de "Camela" en poster gigante, alguna de "Los Chunguitos" y Diego "el Cigala", este último reservado únicamente a las élites.





¿Y cómo coño van a colgar las fotografías sin que se caigan las uralitas y paredes de las chabolas al primer martillazo?

A todo esto, ¿qué pinta el jardín botánico en toda la fiesta?

Un poblado gitano y un jardín botánico tienen muy poquitas cosas en común, salvo la tierra.

Será que ahora, como anda todo manga por hombro, en los jardines botánicos, plantan carretes de fotos en vez de geranios y los jardineros son gitanos que cambiaron el mercadillo y la fregoneta por el cuidado de las plantas, o de los carretes.

¡Vaya lío de titular!

viernes, 12 de enero de 2018

Kim Kardashian publica libro




Kim Kardashian publicará un libro con sus ´selfies´



Era visto.

Esto de los "selfies" ha cobrado una dimensión que quien no se haya hecho uno es poco menos que gilipollas.

No sé que grado de narcisismo, o de idiocia, hay que tener para estar tomándose fotos a todas horas de uno mismo, pero es lo que hay.

En el caso de Kim, tiene algo más de justificación que si los "selfies" me los hubiera hecho yo -que soy más feo que Picio- ya que la señora está "de toma pan y moja".






El caso es que el fenómeno selfie está tan desarrollado que la señora Kim Kardashian se ha animado a publicar un libro con sus "selfies". 

Lo más curioso es que no tiene texto; o sea, un libro sin nada que leer.

Es como una película holandesa en V.O. sin subtítulos; miras para ella y entiendes lo que Dios te dé a entender.

Bien pensado, tal vez pueda ocurrir que la señora Kim Kardashian no sepa escribir o, cuando menos, no sepa escribir bien.

En este caso, hace bien lanzando su publicación sin nada que decir; así se evita críticas y de paso, hacer pasar un mal rato a los hipotéticos lectores que, de este modo, nada leerán.

Me temo que, por fortuna, el libro no llegará a ser un best-seller.

Yo, por mi parte, lejos de comprarlo seguiré viendo a la señora Kardashian enseñando su anatomía en las revistas del corazón que leo cuando estoy en las esperas de los médicos o la peluquería y con eso ya doy por leída la publicación del improbable futuro nobel de literatura.




viernes, 5 de enero de 2018

Marcianos en la Ribeira Sacra


Un extraño habitante de los viñedos de la Ribeira Sacra

Fue fotografiado en un viñedo de la parroquia chantadina de San Fiz



¿Qué extraño ser habrán fotografiado en la Ribeira Sacra?

De un tiempo a esta parte, sí es cierto que esta zona se ha poblado de rumanos y gentes de otras nacionalidades afanados en las labores propias de la vendimia y la viticultura heroica.




Estas razas no se distinguen precisamente por los colores propios del tinto en sus rostros, cual es el caso de la mayoría de los nativos.

Evidentemente, no son autóctonos; o sea, son alóctonos, por extensión, extraños.

Pero no creo que vayan por ahí los tiros del extraño habitante.

En mis incursiones por esas tierras, confundido entre los viñedos y las bodegas, he visto en primera persona a varios seres no identificados, precisamente deambulando por las laderas de Chantada.

Se trataba de colegas que, al salir de las bodegas, habían cambiado el semblante a color capa de cardenal antiguo y el habla se les percibía ininteligible, como si de marcianos se tratasen; además se les apreciaba un andar inseguro, no exento de traspiés y alguna que otra caída.





Probablemente la fotografía a la que alude el titular corresponda a uno de estos seres aliviando sus excesos etílicos entre los viñedos, que es la opción más socorrida en estos casos, y no a cábalas de misterios esotéricos.

No llamen, pues, a Iker Jiménez para que venga a resolver el enigma; aquí termina el misterio de esta forma tan prosaica.

martes, 2 de enero de 2018

Quitan multas a muertos




Decreto del Concello para comunicar a 3 muertos que les quitaron una multa

El documento ofrece a los fallecidos dos meses de plazo para que, si quieren, pueden presentar recurso


No está nada mal.

Hay que ser legales. Si la multa no procede, es de rigor comunicar al infractor que se le retira. Esté donde esté.

El problema es que los exonerados no van a leer el Boletín Oficial de la Provincia, que supongo que será en donde se publican esas noticias.



Y en este asunto al infractor le va a dar exactamente lo mismo que le quiten la multa que que le quiten la paga extra.

Más aún, yo creo que va a agotar los dos meses que le conceden de plazo para presentar recurso si no está de acuerdo.

Aunque ya estés en otras cosas, el Concello se equivoca pensando que alguien en su sano juicio no desea que le retiren una multa y vaya a presentar recurso para que se la cobren. 

Aunque esté muerto o tonto.

Por lo tanto, que las vaya apuntando ya en el techo.

Menos mal que el Concello de Lugo todavía no aplica lo que otros de nuestra tierra:

El cura bloqueó el domingo las puertas, que ayer estaban abiertas.





En este caso, los deudores ya no tendrían acceso a sus correspondientes moradas definitivas hasta que hiciesen efectivas sus multas. 

Vivos o muertos.

Desconozco las prácticas funerarias en aquel Concello para con los muertos que no se encuentren al día con las cuentas parroquiales o municipales.

No veo yo al párroco apilando a los difuntos contra la tapia del cementerio hasta que sus deudos vayan aflojando la panoja y al coche de "cobro de morosos" pegado al féretro.

En fin..., entre políticos y clero anda el asunto.

Y a mí, mientras, que me vayan quitando las multas en vivo.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Contratos con lupa






El auto indica que la letra era tan pequeña que para su lectura no bastaba con el uso de unas gafas



Esto de los contratos bancarios me recuerda a los prospectos de los medicamentos en lo concerniente a su exagerada extensión y a que casi nadie los lee. 

En lo que respecta a los medicamentos la omisión de su lectura tiene cierta justificación, ya que si los lees, directamente no te los tomas.

Sirva como muestra un breve extracto, obtenido de su propio prospecto, de alguna de las cosas desagradables que te pueden pasar si se te ocurre tomar, por ejemplo, un simple Ibuprofeno:





"Alergia grave, vómitos de sangre, ampollas en la piel e ictericia"; o sea, en este caso puedes aparecer a las pocas horas amarillo como un chino y con unas "bochas" como si te hubiesen picado dos docenas de velutinas, al tiempo que vas dejando por la calle un reguero de sangre ante al pavor de la gente y el seguimiento de la policía a ver de dónde viene aquello.

Otra fineza algo más grave podría ser, "espasmos de los bronquios que impiden el paso del aire a los pulmones". Tenía yo un amigo al que dejó de pasarle aire a los pulmones y, sorprendentemente, se murió.

Tampoco es baladí el posible "estrechamiento del esófago", por aquello de que se te acabó el tragar y, no menos importantes serían los, casos de "meningitis" y "reacción psicótica" que, o bien te dejan tonto o, en otro caso, te encuentran tirándote contra la gente o haciendo el avión desde la terraza de tu casa.





Extrapolando la farmacopea, y el asunto de su hiperinformación, al campo de la contratación bancaria, nos encontramos ante una situación bien parecida.

Si te leyeses un contrato bancario, probablemente no lo firmarías; ahora bien, en el caso del medicamento, puedes pasar olímpicamente de él y que sea lo que dios quiera y en cambio al banco lo necesitas sí o sí, por lo que firmas "aquí, aquí, aquí y aquí... y aquí abajo y solamente falta una aquí al dorso", como amablemente te va indicando el bancario de turno, impasible ante la cantidad de firmas que te ordena echar; si bien siempre te quedará el consuelo de que él tampoco se lo ha leído en su vida, que no deja de ser un consuelo pírrico.







Pues en esta tesitura, un juez cabal -no quiero decir que los demás no lo sean- ha llegado a la conclusión de que debería declarar "contrato nulo" a uno de ellos, debido al pequeño tamaño de su letra que impedía su lectura incluso con gafas de graduación. 

Tengo curiosidad por conocer todo lo que podría recoger ese contrato para haber tenido que jibarizar el tamaño de su tipografía hasta alcanzar los límites de la infravisión por el ojo humano.

En cualquier caso, como "la banca siempre gana", para evitar futuras sentencias similares, supongo que sus letrados ya estarán incorporando a cada contrato un juego de lupas -a cargo del cliente, por supuesto- y así Su Señoría no podrá argumentar ilegibilidad ante una hipotética demanda similar.




sábado, 9 de diciembre de 2017

Plazo fijo







www.lavozdegalicia.es
Los títulos emitidos por Orsted y destinados a financiar parques eólicos se amortizarán en el año 3017.

Esto de tener dinero últimamente se está poniendo muy difícil, no el obtenerlo, que ya es difícil de por sí para la mayoría de los mortales, sino por mantenerlo de una forma medianamente sensata.

Me explico:  hace unos cuantos años, tampoco muchos, la gente que tenía algún ahorrillo lo metía en el banco en una cartilla o libreta de ahorro (llámesele como quiera), en la que venía recibiendo un menguado interés por sus dineros allí confiados.

En aquel entonces la banca ya hacía de las suyas de forma sibilina a efectos del cálculo de intereses, computando los ingresos que se realizaban como si se hubieran hecho el último día de la quincena, y las retiradas, o reintegros de efectivo, como si fuera el día uno, independientemente de la fecha en que se hubieran producido; de tal modo que no era fácil que la cuenta devengase intereses si tuviera un mínimo de movimientos.







Un sinsentido contemplado por la anuencia del Banco de España, organismo que se ha venido destacando a lo largo de los últimos decenios por su labor en pro de la transparencia y eficacia del sistema financiero y, por ende, de las entidades bancarias.

De la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores), hablaremos otro día, que ese organismo da para mucho tema.

Pues bien, volviendo al asunto, cuando el penitente había alcanzado en su libreta de ahorro una cantidad más o menos considerable y de la que podía prescindir durante un tiempo determinado, decidía situar sus dineros en una modalidad que le ofreciera una mayor rentabilidad; se estaba enfrentando entonces a una disyuntiva de enorme trascendencia, que era optar por inmovilizar su dinero por uno o tres años; aquel era todo el abanico de posibilidades para el ahorrador. 

Para los más inquietos, raza bastante común por otra parte entre la clientela bancaria, ya entonces asomaban el hocico "cantos de sirena" alternativos, como SOFICO y otros de similar jaez, a los que los ahorradores más iluminados acudían para destacarse de los demás, con resultados catastróficos.






Con el devenir de los años, la cuestión financiera ha ido avanzando y adaptándose a los tiempos, necesidades y corrientes económicas; tanto así que los plazos y condiciones de los depósitos han cambiado una barbaridad. 

Como reza nuestro titular de hoy, si a aquel ahorrador de 1970, sin ir más lejos, le hubieran ofrecido una imposición a mil años, se quedaría mirando para el bancario de turno preguntándose si estaría borracho.






Vamos a ver, tampoco hay que ser un ahorrador de 1970; hoy en día, ¿alguien en sus cabales haría un depósito cuyo vencimiento fuese dentro de mil años?

Todo el mundo aspira a vivir un montón de años, pero ¿tantos...?

Si esto tiene éxito, me voy a plantear emitir yo bonos a mil años, con intereses al 25% pagaderos cada cincuenta años. En la fecha del primer pago de intereses, ya hablaremos.