lunes, 2 de septiembre de 2024

Otra vez con los mejillones a vueltas.

 

El gobierno local traslada otros diez mejillones para instalar la rampa fluvial.



A caballo entre Kafka y Valle-Inclán, difícilmente mejorable, se me antoja el "affaire" de los mejillones fluviales lucenses.





Que diez mejillones de río, sí, digo diez, sean capaces de paralizar el baño de 100.000 habitantes de Lugo, tiene un mérito increíble. Cierto es que los pobres mejillones son sujetos pasivos e ignorantes del movimiento que existe en su entorno y que desconocen, ya que, sin tener yo conocimientos de biología, creo que estos bivalvos no tienen cerebro, o sea, no piensan.

Hablando de cerebros, semeja que tampoco tienen mucho contenido los de todos los que se vienen ocupando de facilitar o impedir el baño fluvial a los lucenses; si bien, desde mi desconocimiento, los encuentro divididos en dos bandos (pudiera ser por causas políticas, no quiero saberlo); por una parte, están los que defienden al mejillón, y por otra, los que se postulan en favor de los bañistas.





Hace ya más de un año, en vísperas del verano del 23, la esperpéntica noticia de los ya célebres mejillones, que suscribiría el mismísimo Valle-Inclán, me sugirió la publicación de un artículo al respecto. Pues bien, 15 meses más tarde y con dos veranos más de penitencia, los lucenses continúan refrescando sus pudendas partes y las otras también, en las bañeras de sus casas, obligados a obviar el privilegio del paso del Padre Miño por su ciudad, apto para el baño, descanso y solaz de los mortales que allí moran, en tanto en cuanto no se mueran por causas naturales, o de rabia o de pena, ellos o los mejillones.

Por lo que he leído en prensa local, se acaba de producir el traslado de los últimos ejemplares esta misma semana. No fue sin tiempo. Tardaron menos en trasladar los restos de Franco del Valle de los Caídos desde que se pusieron a ello, siendo esta una cuestión mucho más trascendente. Creo que al cambio, en nuestro caso, sale a más de dos días de trabajos de buzos por mejillón trasladado.





Por si alguien tiene la curiosidad de ponerse en antecedentes, reproduzco mi artículo de junio de 2023 en el que me refería al asunto de los bivalvos sin llegar a pensar en aquel momento que, al cabo del tiempo, tuviese que volver sobre el tema con rabiosa actualidad de nuevo.

  Los buzos se meten en el río Miño para contar los mejillones y estudiar si Lugo tendrá playa fluvial Hace ya bastantes años me sorprendió ...
prensa-noticiero.blogspot.com


Vamos a ver, entre un mejillón y una persona humana, ¿con quién nos quedaríamos?

Bien es cierto que, en algún caso, prefiero relacionarme y conversar con un mejillón que con ciertas personas, pero eso es un asunto muy personal y que no viene a cuento ahora, ya que vamos a centrarnos en los titulares de este fin de semana, que es lo mollar del asunto.

"La espera para la apertura del acceso a la zona de baño fluvial se prolonga".

Ahora, que ya han trasladado al grueso de los bivalvos de la discordia -ciento y pico, creo que han sido- y celebran el traslado de los últimos diez, parece que ya están procediendo a la instalación de la rampa, a la que le están dando más bombo y platillo que a la construcción de La Sagrada Familia de Barcelona, siendo una mierda de rampa que la hago yo, con lo torpe que soy, en mi casa en dos mañanas, y que, al parecer, no se puede "inaugurar" porque le falta una barandilla.





"La rampa seguía precintada este sábado por la Policía Local. Todavía debe instalarse una barandilla antes de su apertura definitiva al público que no será antes del lunes".

Y esperemos acontecimientos, porque parece que el conato de pasarela proyectada por algún catedrático en nómina, aún sin llegar a invadir el ecosistema mejillonero, podría molestar a los bichos, no sé si por darles sombra o por que no les gustase a ellos su diseño, cuestión que no sería de extrañar dado su espartano aspecto.

"Aunque las pasarelas no tocan el río, en cumplimiento de la normativa ambiental y de protección de especies, la Xunta exigió trasladar los mejillones que pudieran quedar bajo ellas".


No percibo la misma atención y protección con los indigentes y marginados que viven y duermen por cientos debajo de puentes y pasarelas en nuestro país sin que los trasladen a ningún sitio mejor, pero eso daría para otra crónica menos hilarante y bastante más penosa, que no es objeto de este blog con tendencias humorísticas.

Una vez más me voy a recrear en el término "inepto", que me encanta por su definición de la RAE, ya que te permite, por sus vulgares connotaciones peyorativas y segundas acepciones, parecer que insultas a la gente sin llegar a caer realmente en el insulto; es decir, estamos rodeados de ineptos, entre políticos, técnicos y correveidiles de toda estirpe, jaez y condición, y lo peor no son ellos, que ellos cobran por lo que no hacen o lo que hacen mal, sino los pringaos que no ven la realidad y que todo lo politizan, ajenos a lo que es una evidencia y una memez de dimensiones siderales.

inepto, ta
 

Del lat. ineptus.

1. adj. No apto ni a propósito para algo.

Sin.:
  • incapazincompetentenulo.
Ant.:
  • capazapto.


Tomándoselo ya muy en serio, tengo para mí que DIEZ MEJILLONES de chichi el nabo, no pueden dar tanto juego político, técnico, mediático y todo lo que le cuelgue, máxime siendo unas birrias como los de la foto.




Que los cuezan, los metan en una lata y los pongan en escabeche y, sobre todo, que mis queridos paisanos se puedan remojar cuatro días, que es lo que les queda de verano, dado que todo el resto de la estación agotada, y las anteriores, se lo han robado los INEPTOS; eso sí, probablemente la mayoría de los responsables, o irresponsables de todo esto, se habrán refrescado en sus segundas residencias, sus destinos vacacionales, sus piscinas privadas y ríos sin mejillones, mientras que los sufridos lucenses, de menos posibles y que no se pueden permitir esos lujos, continúan sin poder aliviarse debido a su desidia y a la burocracia kafkiana que se les impone desde los distintos estamentos que dirigen.


.
.


domingo, 25 de agosto de 2024

Sobre lo público, lo privado y otros menesteres.

 

.

Feijóo recibe el alta médica tras ser operado en Oviedo de un desprendimiento de retina.



Considero una buena noticia que el señor que ha tenido más votantes en las últimas elecciones generales, se haya recuperado de una operación oftalmológica, siempre delicadas por definición, y así pueda ver con más claridad el otoño caliente que se le avecina en el circo de la Carrera de San Jerónimo, en el que destacados payasos de la política nacional, estarán espèrando su turno para hacernos reír a mandíbula batiente.

Pero la noticia pierde lustre para sus devotos y gana brillo para sus detractores al conocer que la intervención ha sido en una clínica privada.

¿Con qué cara nos podemos presentar glosando la sanidad pública, alardeando de sus logros y su alta eficacia y eficiencia, si cuando nos sale un callo en el dedo meñique estamos llamando a las puertas de la privada con los dineros en la mano?

Evidentemente esto va en relación directa con el poder adquisitivo de la ciudadanía. El callo del pie del ejemplo anterior, se lo curaba la plebe rascándolo con "piedra pómez", y sobre lo del ojo, era cuestión aparte; los menos pudientes lo llevaban pegado con una tirita y otros con un parche, algo más decoroso aunque inquietante, recordando a los antiguos piratas. Eso sí, los potentados y políticos, ya sabían a donde tenían que acudir según sus influencias y poderes inherentes a sus cargos, desde los Reyes Católicos, pasando por repúblicas, Franco, transiciones democráticas e inefable situación actual.

Señor Feijoó, en esto -como en tantas otras cosas- hay que predicar con el ejemplo y usted debería de haberse apuntado, como lo ha hecho un servidor, al SERGAS (si está empadronado en Galicia, que ni lo sé ni me importa), o al homólogo servicio público sanitario madrileño, si bien desconozco como lleva su relación con "la Ayuso", la jefa de aquel cotarro, y pareciera que de algo más. De este modo, supongo que le pasaría igual que a mí, que después de año y pico y dos denuncias con respuestas impresentables por parte de los memos e ineptos - por calificarlos de forma suave- que están a cargo del departamento de quejas, he conseguido ser operado por la Seguridad Social, ente al que estoy afiliado y cotizando religiosamente desde 1971 y que, con tal motivo, considero que me corresponde ser atendido sin necesidad de recurrir a lo privado.

Hecha esta pequeña gracieta, que a mi no me hace gracia alguna, soy consciente de que en dolencias determinadas, cual puede ser la urgencia de un desprendimiento de retina, la sanidad pública gallega -que es la que conozco- reacciona con la inmediatez oportuna, por lo que redoblo mi crítica sobre su elección y prevalencia de lo privado sobre lo público, sabiendo que en nuestros hospitales hubiera sido atendido con la debida presteza (no quiero pensar siquiera que pudiese tener trato de favor por tratarse usted de quien se trata).

Decía el chiste del loro, cuando naufragó el barco en el que navegaba y se había ahogado toda la tripulación y el siguiente y último era él: "ahora jodémonos todos". Pues bien, aplíquese, usted y resto de políticos a los que nunca he visto en las esperas de los ambulatorios y hospitales públicos, el concepto de que todos somos iguales ante las enfermedades -entre otras muchas cosas- y dejen de andar mariconeando por lo privado mientras hacen hipócrita gala de la eficiencia y eficacia de lo público y bajen a la arena y déjense ver por las esperas de los centros de salud y hospitales en las que moramos sus entusiasmados votantes y así, sin querer y de paso, se pueden enterar de primera mano, en vivo y en directo, de lo que realmente necesita la gente, que nada tiene que ver con lo que preconizan en sus insulsos y repetitivos relatos, siempre sesgados e intencionados para la captación de votantes que les permitan estar sentados en sillas que, en ocasiones, algunos no merecen.

Otro día hablaremos sobre a donde envían a estudiar a sus hijos los apóstoles y palmeros de la educación pública, que también tiene tela.






miércoles, 3 de julio de 2024

El final de los jabalíes

 

Varón Dandy contra los jabalíes.






No siempre se encuentra uno de humor suficiente para escribir, pero a la vista del titular que ha salido hoy en la prensa, y por sentirme de algún modo concernido, no puedo evitar realizar un pequeño comentario.

A modo de introducción vamos a referirnos al jabalí como tema de actualidad por sus continuas incursiones en nuestros asentamientos residenciales. si bien ya no es noticiable referir un paseo familiar de estos bichos por nuestras calles y parques a cualquier hora del día o de la noche, como acreditan numerosas fotografías y videos.





Tampoco es asunto baladí el lamentable estado en que dejan nuestras zonas ajardinadas y no digamos ya los terrenos dedicados a cultivo en el rural con los importantes perjuicios económicos que ello conlleva.





Para poner coto a esta situación, se ha recurrido a diferentes estrategias, hasta la fecha, ninguna efectiva; si bien yo aporto mi pequeño grano de arena participando en los estofados de este animal a los que tiene a bien invitarme periódicamente un amigo cazador, pero no es suficiente por más que me esmero en acudir a las citas y aplicarme en ellas.





Pues bien, se han probado diversos métodos, a cada cual más excéntrico -en algunas ciudades hasta los han intentado exterminar con nocturnidad, subidos a los árboles, con arcos y flechas, como los sioux- y procurando no asaetear a ningún transeúnte que se lo ocurriese pasar por el entorno en el momento de la cacería urbana, que en eso afortunadamente han tenido suerte.





También se han dispuesto jaulas que no parecen ser del agrado de esta bichería que pasa olímpicamente del enjaulamiento programado, imaginándonos  que orinando en un lateral despectivamente y continuando la senda hacia más espaciosas opciones. El jabalí no es tonto.

Y cuando pensábamos que la lucha estaba ya perdida, a falta de la participación de Asterix y Obelix, que como personajes de comic que son, no iban a aportar mucha solución a la invasión del artiodáctilo individuo, resulta que se abre una nueva expectativa para evitar la intrusión de estos animales quienes, dicho sea de paso, reivindican su hábitat invadido por el ser humano sin compasión.






Y hete ahí que, en la zona de la Mariña Lucense, algún catedrático ha puesto sobre la mesa la solución:  Varón Dandy.

El mítico masaje que salió al mercado ¡en el reinado de Alfonso XIII! y que todavía utilizamos cuatro nostálgicos trasnochados como un servidor, resulta que se ha constituido en método infalible para evitar la aproximación de los jabalíes.






Comenta el reportero de la noticia que hoy traigo al blog, que los animales, al olor de esta loción, huyen despavoridos y que las tiendas de la localidad y colindantes han agotado las existencias de este after shave en un pis-pas, viniendo ya de Barcelona un camión cargado por procedimiento urgente para proceder a su distribución y no precisamente para aplicarse después del afeitado.

No sé para qué necesitamos el Consejo Superior de Investigaciones Científicas habiendo paisanos míos lucenses, que han tenido serias dificultades para finalizar la EGB, y que, puestos a pensar un poco, resuelven un asunto tan complejo por el módico precio de 10 euros que cuesta el frasco de litro del masaje de Varón Dandy con el que "atiendes" a unos 50 jabalíes.

Creo que ahora están experimentando con la colonia del mismo nombre y fabricante que, en principio, parece todavía mucho más fuerte que el masaje y, por ende, se supone que más repelente, con lo que las piaras gallegas están poniendo rumbo, si no lo han hecho ya, a la vecina Asturias, a ver si allí todavía no se han dado cuenta de la insospechada solución.





Desconozco si a las personas les causa el mismo rechazo el olor de este potingue, pero estoy empezando a sospechar porqué de joven no tuve mucho éxito ligando cuando iba a las verbenas untado con este mejunje, aunque por otra parte, ahora felizmente jubilado y alejado de ligues, mi Concello bien podría subvencionarme para darme unos paseos por todos sus parques después de afeitarme diariamente y de este modo terminar con el problema que por estos lares todavía tenemos muy vigente y que al simple olor de la fragancia, empíricamente desaparecería.


viernes, 8 de marzo de 2024

Cerrado por decreto.

 Yolanda Díaz aboga por adelantar la hora de cierre de los restaurantes y considera una "locura" ampliar los horarios.




A mí, en principio, lo que pueda decir Yolanda Díaz me la trae al pairo; no tanto así, cuando la que se pronuncia es la vicepresidencia del Gobierno, por la gracia y necesidad de Pedro Sánchez.

Vamos a ver si alguien me ayuda a entender esto:
 
Primero nos venden todo tipo de horarios para que el comercio y la hostelería puedan atender a diferentes clientes quienes, por sus respectivas circunstancias laborales, puedan disfrutar de los mismos servicios que otros que tengan horarios "mas convencionales", lo cual parece razonable, y ahora me viene la artista esta con que hay que cerrar los restaurantes a la hora que a ella le salga del chichi. 

Hasta donde yo conozco, esto sucede en regímenes totalitarios como Corea, Rusia o China, pero a mí me salen sarpullidos cuando veo que asoma una deriva gubernamental imponiéndome a qué hora tengo que cenar, comer o acostarme, dónde y con quién.





Como ya soy muy mayor, esto me recuerda a las épocas franquistas, tan denostadas por mí como por estos progres de moqueta y medio pelo quienes, tanto o más totalitarios que el difunto caudillo, nos intentan imponer sus criterios de modos de vida a su imagen y semejanza.

Pues a mí, ni me gustaban los del dictador declarado, ni me gustan los de estos dictadores disfrazados; si acaso, todavía menos los actuales, porque del "otro" ya sabías lo que había, pero los actuales, te lo intentan "vender" como progresismo, y esto no es progresismo, es una mierda pinchada en un palo.





Ya sé que mis queridos y amigos lectores polarizados le buscarán la derivada de que el mensaje iba dirigido a los exigentes horarios de la hostelería y la esclavitud de sus empleados, pero, queridos amigos, para eso ya están los sindicatos, cuyos representantes más mediáticos -uno, el que no oye y otro, el tonto de los fulares- de comer gambas y homenajes gastronómicos, están más que reconocidos. Supongo que estos defensores del asalariado dominarán el sector, porque de no ser así, deberían de dimitir mañana mismo por su incompetencia en la defensa de los trabajadores de la hostelería, por otra parte, una de las principales fuentes de ocupación de nuestro país.




Quiero poner de relieve que, hace 50 años, más o menos antes de que la señora ministra hubiera hecho su Primera Comunión (si la hizo, cuestión que ni me importa ni conozco), y con Franco todavía vivo, ya existían establecimientos de restauración abiertos 24 horas a los que yo acudí, con todas las de la ley; entonces, señora ministra de conveniencia coyuntural, el problema es suyo, de su gabinete y de su cartera ministerial, por no ser capaz de establecer las correspondientes instrucciones, consignas, inspecciones y sanciones, que impidan que se vulneren las leyes y derechos laborales, pero no recurra a cerrar establecimientos a la hora que a usted le venga en gana a modo de pírrica solución a sus problemas, o de actuación para la galería y palmeros, que todavía es peor.




Desconozco, también, porqué un restaurante tiene que cerrar a la una, mientras miles de establecimientos conocidos como "afters", abren cuando y como les da la real gana, con licencias de tablaos flamencos cuando lo más parecido al flamenco que han visto en su vida ha sido un esquimal, además siendo centros bien identificados y denunciados por consumo de drogas y altercados de todo tipo. Ahí, miramos para otro lado, derivamos la responsabilidad a los gobiernos municipales, o autonómicos (que tal bailan) y todos contentos.

Váyanse al carajo de una vez con sus farsas y populismos y dejen que la gente sea feliz sin sus ocurrencias, y controlen lo que realmente hay que controlar, aunque eso no aporte votos, que parece que es lo único que les importa.

sábado, 2 de marzo de 2024

El recibo de la luz es gallego.

 

 Así será la factura de la luz de marzo tras la subida del IVA al 21%


 
El recibo de la luz sube pese a bajar, es decir, no sabes muy bien si sube o baja; o lo que es peor, sí lo sabes:  te dicen que baja, pero sube.

Esto casi nos conduce a buscar una explicación en la física cuántica para este asunto, cual podría ser "el gato de Schrödinger", experimento que postulaba que un gato podría estar vivo y muerto al mismo tiempo.





El paralelismo con el ejemplo es adecuado y pertinente:  el recibo baja y sube simultáneamente.

El juego de palabras y la cita a Schrödinger suenan a chiste, pero no resulta muy gracioso que te anuncien que va a bajar el precio de la electricidad y que, al final, habiendo consumido lo mismo te cobren más.

Las empresas productoras y suministradoras, al alimón con el Gobierno y sus subidas y bajadas del IVA a su criterio, se despachan con una justificación que está muy bien, pero solamente para su autocomplacencia y engorde de sus arcas.

Transcribo tal cual el razonamiento oficial que ha sido motivo de mi cabreo y presente artículo:

Febrero empezó con el precio del megavatio/hora superando los 80 euros, pero en los últimos días la media no llega a los seis. La razón de esta brusca caída está en las borrascas: más lluvia y más viento implican más energía de fuentes renovables, más barata. Si el mes acaba así, la media no llegará a los 45 euros, el límite puesto por el Gobierno para rebajar el IVA y combatir los altos precios. La luz volvería así a gravarse con un impuesto del 21%. El recibo, por tanto, subirá.

Y digo yo, no sería más sencillo aplicar una fórmula de "tanto consumes, tanto pagas", sin recurrir a cuestiones algebraicas, montadas no sé en favor de quién, pero alejadas sin duda de los consumidores, en las que no te enteras ni por lo que te pegan el sablazo, porque puede ser consumo estimado o real; si el consumo lo realizas en horas punta o valle, si la compañía es tal o cual, si tienes tarifa plana, si eres "vulnerable", o si el presidente de la compañía de turno o el ministro o ministros responsables, han dormido bien esa noche.

Al final, lo único que me importa, y a millones de españolitos también, es que vamos a tener que pagar más por la luz, por si ya no estuviese a precios de percebes del Roncudo.





Esto me remite al término acuñado de "letra pequeña" de los contratos y la sentencia de un juez, con las ideas bastante claras, que estimó la demanda de un cliente ante una todopoderosa entidad bancaria, amparándose en que "la letra pequeña, era demasiado pequeña para poder leerla" (sic.)

Y no digamos ya para interpretarla.




Sería pues deseable, que alguna organización de consumidores, o algún particular con tiempo y mala leche, denunciara a las compañías eléctricas, incluso al gobierno, por la incapacidad del ciudadano "normal" de interpretar el recibo de la luz y sus vaivenes, incluida la derivada algebraica de la aplicación de diferentes tipos de IVA motivada por tal o cual variación de precios. 

Otro tanto pasa con los pobres asalariados a quienes se les promete a bombo y platillo subida de sus sueldos y cuando van a cobrar se encuentran con que han cobrado menos que el mes anterior y, además, llegado el momento de la Declaración de la Renta, les da la risa al ver lo que les sale a pagar.





A mí, todas estas cuestiones me suenan a ejercicios de prestidigitación, pero sin magia ni gracia. O sea, el gobernante de turno hace bueno el antiguo chascarrillo de "Prometo y prometo hasta que meto, y cuando he metido, me olvido de lo prometido".

Pues, nada; que nos sigan prometiendo bajadas en la energía, subidas de sueldo y viajes a Disneylandia para apañar votos de incautos, captar militantes y obtener complacencia social, mientras seguiremos cobrando menos y pagando más, aplaudiendo a los gobiernos de coalición progresista, como se dan en llamar, que eso mola mazo y nos reímos todos de sus ocurrencias. Eso sí, como pasa siempre, unos nos reímos más que otros.




.